Tú pon una bici y una cámara de fotos, la naturaleza se encarga del resto.
Hoy te llevo conmigo a la maravillosa laguna veneciana que rodea Lio Piccolo.
Allí, a las puertas de Venecia, en el territorio de Cavallino-Treporti, se encuentra Lio Piccolo, un antiguo pueblo que parece estar suspendido entre tierra y cielo.
Hoy el pueblo se compone de una placita caracterizada por el palacete Boldù, que data del siglo XVII y fue propiedad de un mercader veneciano, una pequeña iglesia dedicada a Santa María de la Nieve y su campanario, estos últimos visitables los fines de semana.
Sus orígenes se remontan a la época imperial romana, cuando el pueblo funcionaba como un próspero puerto comercial.
¿Hoy fuera de la ciudad en plena naturaleza?