Hacer actividad física es una de las mejores maneras de cuidar el propio cuerpo. Sin embargo, pocos saben que a veces practicarla no significa necesariamente sudar en el gimnasio o hacer grandes esfuerzos, al contrario. Los beneficios de la caminata rápida son muchos y pueden realmente llevar a un cambio en nuestro estilo de vida.
No se trata solo de perder peso o prevenir enfermedades físicas. La caminata rápida nos “obliga” a salir de casa y estar al aire libre, mejorar nuestro estado de ánimo y evitar síntomas depresivos y ansiosos. Reduce el estrés y nos recuerda lo hermoso que es el mundo que nos rodea. Pero veamos con más detalle cuáles son todos los beneficios de caminar rápido.

Los efectos físicos positivos de la caminata rápida
Comencemos con todos los efectos positivos más “evidentes” de la caminata rápida, es decir, los físicos. Poner en movimiento nuestro cuerpo lo activa, favoreciendo la acción metabólica, pero no solo eso.
Por ejemplo, caminar rápido permite evitar lesiones inconvenientes causadas por formas de actividad física más estresantes para nuestro cuerpo, especialmente cuando se tiene sobrepeso o articulaciones particularmente débiles.
Por eso también se conocen beneficios osteoarticulares, es decir, todos aquellos relacionados con la preservación de las articulaciones frente a riesgos de degeneración y el mantenimiento del trofismo óseo. Además, la caminata rápida ayuda a tonificar los músculos de las piernas.
A nivel metabólico, como cualquier forma de actividad física, la caminata rápida aumenta el metabolismo basal, favoreciendo la pérdida de peso y la mejora del rendimiento metabólico. Pero no solo eso: previene la hiperglucemia, aumenta el colesterol bueno, optimiza la presión arterial y es un apoyo válido en la lucha contra la obesidad. En resumen, una actividad tan simple y fácil de incorporar en nuestra vida diaria es realmente un remedio para nuestro cuerpo.

Los beneficios neurológicos y psicológicos de la caminata rápida
Si, además, no consigues concentrarte, haz una caminata rápida. La ciencia lo dice: esta actividad mejora las capacidades de aprendizaje y concentración, aumentando la eficiencia mental. Por eso, una excelente manera de desconectar y recuperar el estado de ánimo adecuado estado de ánimo a menudo consiste en salir y dar una paseo. Así será mucho más fácil estudiar o trabajar, según la ocupación, o simplemente estar más atento al hablar con alguien.
Además, a nivel neurológico, la caminata rápida ofrece un apoyo valioso, especialmente para personas mayores, contra la degeneración cerebral. También mejora el equilibrio entre la sed y el apetito, permitiéndonos beber y comer mejor y cuando realmente lo necesitamos.
Para quienes tienen problemas para dormir, es importante saber que hacer caminatas rápidas previene el insomnio. Y eso no es todo. Reduce el estrés, mejora el ánimo y la vitalidad, es decir, la sensación de estar más o menos enérgicos. Aunque no es un tratamiento para la depresión ni debería recomendarse como tal, es sin duda una aliada en su combate.

Oportunidades antiaburrimiento entre los beneficios de la caminata rápida
Si solo nos limitáramos a los aspectos psicofísicos, no consideraríamos una serie de oportunidades positivas adicionales que nos brinda hacer paseos rápidos. El simple hecho de salir de casa nos abre a nuevas posibilidades que nunca esperaríamos. Incluso la oportunidad de conocer a alguien nuevo por casualidad: y esto también es uno de los beneficios de la caminata rápida.
Por ejemplo, se puede decidir descubrir nuevas calles y zonas del lugar donde se vive. Se puede ir a un parque desconocido o incluso hacer una caminata cultural para descubrir lugares de interés histórico-artístico. O, por qué no, simplemente hacer la compra sin usar el coche, lo que también implica cargar peso al volver y aumentar el esfuerzo físico.
Esto aporta un beneficio que va mucho más allá del bienestar físico, y que también puede ayudar al crecimiento personal y a mejorar la autoestima, porque se logra hacer algo agradable e interesante al mismo tiempo.
O se puede coger el coche u otro medio para ir a caminar rápido en montaña y colina, quizá no muy lejos de casa. En ese caso, nuestra caminata a mayor velocidad puede llamarse también nordic walking (que requiere algo más de equipamiento) o trekking. Atención, sin embargo: para actividades en montaña es mejor comprar calzado adecuado para senderos.
Finalmente, existen grupos de personas que practican caminata rápida. Al unirse a ellos no solo se hace bien al cuerpo, sino que también se conoce gente nueva y, por qué no, se hacen amistades y se sale de la soledad. Además, estar en grupo significa tener a otras personas al lado, cada una con su propio ritmo, lo que puede ayudar a mantener un paso constante y mejorar el rendimiento en trayectos largos.

Cómo funciona la caminata rápida y quién puede practicarla
Todos pueden empezar ya a hacer caminatas rápidas: a veces se recomienda incluso a personas mayores. Lo que se aconseja para definir la caminata rápida y no un simple paseo es mantener una frecuencia cardíaca entre el 50 y el 75 % de la frecuencia cardíaca máxima, que generalmente se calcula así: 220 menos la edad de la persona.
Pero eso no es todo. Para evitar dificultades de cualquier tipo, hay que recordar comprar calzado adecuado (si hay dudas, consultar a un especialista), hacerse un chequeo médico y, sobre todo, no cometer el error de salir con temperaturas extremas. Sobre todo en verano (aunque es preferible en cualquier estación) siempre es mejor usar crema solar.
Empieza ahora a caminar en grupo
Ahora habrás entendido cuántos son los beneficios de la caminata rápida. Las oportunidades para empezar hoy mismo a hacer caminatas rápidas que pueden “cambiar la vida” son muchas. En Meeters hay muchas actividades dedicadas precisamente a quienes aman caminar, ya sea en la ciudad o en la naturaleza, y que quizá quieren ponerse en forma sin tener que encerrarse en un gimnasio.
